Rants

Un rant al dia mantiene tu mente saludable…. y ayuda a mantener la paciencia en este mundo que no tiene sentido.

06-12-2025

Estoy cansada.
Cansada de ser vista como un pedazo de carne.

El adjetivo favorito de los hombres para describirme es “sexy”.
Al principio suena bien, como un “wow, tengo el poder de seducirlos tan fácil”… pero con el tiempo, cada vez que lo escucho, se siente menos como poder y más como prisión.
Me duele.

Hay tantos adjetivos para describir a una mujer, y siempre terminan en el mismo: el que lleva “sex” en el medio.
Siento que me miran… pero solo me miran.
No me ven.

Y eso duele porque, sí, yo quiero conexión.
Quiero enamorarme.
Quiero ser esa mujer “cliché” con su picket fence, su café en las mañanas, y alguien que le agarre la mano cuando el mundo se cae.
Pero cada vez que conozco a alguien, me doy cuenta de que no me ven para una relación.
Me ven para sexo.
Sexo, sexo, sexoooo.

Don’t get me wrong — I love sex.
Me encanta un buen orgasmo.
Pero, mano, soy humana.
Y mi vagina no es lo único que necesita estimulación.
Mi corazón también.
Mi mente también.

Soy mucho más que un lechazo en una noche.
Soy chistosa.
Soy inteligente.
Ambiciosa, respetuosa, amigable, considerada, paciente…

Y también soy celosa.
Stubborn.
Narcisista. Egocéntrica.
Tengo muchas capas, muchas cualidades, muchas versiones de mí que valen la pena conocer.

Pero nadie parece querer descubrirlas.
Solo quieren mi cuerpo.
No mi alma.

parece querer conocerlas solo quieren conocer mi cuerpo no mi alma.

05/08/2025

Algo que aprendí:
Hay que sufrir los traumas.
Llorarlos. Hablarlos.
Dejar que el dolor salga para hacer espacio a lo bueno que viene.

El trauma siempre deja marca. Eso no se borra.
Pero si no lo sufrimos, si no lo dejamos salir, seguirá ocupando espacio.
Y lo que no sueltas… te sigue pesando.

Por eso hay que llorar.
Hay que sentirse tristes.
Hay que gritar.
Hay que enojarse.
Hay que sacar todo eso que está guardado.
Vaciar la carga.
Sanar no es suave. Sanar es desordenado.

Y eso no tiene nada de malo.

Tu dolor es tuyo.
Y nadie — nadie — tiene derecho a decir que no vale.

No importa si parece pequeño al lado del dolor de otros.
Si duele… duele.
Y eso basta.

Cada quien vive diferente.
Cada quien sufre a su manera.
Y nadie tiene derecho a hacerte sentir mal por sentir.

Lo mejor que puedes hacer por ti…
es sanar.
Y para sanar, hay que pasar por el sufrimiento.
Porque esconderlo, no es soltarlo.
Y lo que no se suelta, se pudre por dentro.