Hola…
Hoy vine a escribir con la mente vacía.
No puedo dormir. Mi cuerpo decidió volver a su rutina del insomnio.
So, vamos a procesar sentimientos, ¿ok?
Ok.
Muchas gracias. Thankius.
¿Se han preguntado alguna vez cómo en una sola vida se puede sentir que has vivido como cien vidas?
Yo miro mi pasado, recuerdo momentos, personas, versiones de mí…
y siento que todo eso lo vivió otra persona.
A veces ni siquiera recuerdo el sentimiento o el razonamiento detrás de algunas memorias. Solo recuerdo la acción. Lo que pasó. Lo que hice. Lo que hicieron.
Como si estuviera viendo escenas de una película que sé que es mía, pero no recuerdo completamente lo que sentía la protagonista.
Hay momentos a los que quisiera volver.
No necesariamente porque eran mejores, sino por la simplicidad que tenía mi vida en ese momento.
Pero hay otros que miro desde lejos y pienso:
gracias a Dios que ya no estoy ahí.
Épocas de confusión. De dolor. De no entender absolutamente nada.
Yo he pasado tanto.
Abandono.
Maltrato.
Violaciones.
Traiciones.
Pero también he pasado por…
amistad.
amor.
risas.
alegría.
orgullo.
Tantas emociones en una sola vida.
Malas y buenas.
Y frankly, no sé cómo terminé siendo la persona que soy hoy.
Sé que todavía me falta muchísimo por vivir. Probablemente me esperan otras veinte versiones de mí que todavía ni conozco.
Pero creo que también es bueno mirar hacia atrás de vez en cuando.
No para quedarse ahí.
Sino para recordar lo que sobreviviste.
Y también recordar que, además de todo lo malo, has vivido momentos lindos.
Porque mi mente tiene esta costumbre bastante hijueputa de hacerme creer que todo lo que he vivido ha sido malo.
Mis problemas psicológicos saben exactamente dónde atacar. Mi mente cuestiona mis sentimientos, distorsiona recuerdos y, a veces, convierte toda mi vida en una recopilación de las peores escenas.
Pero incluso así, siempre he tratado de encontrar alguna manera de mantenerme alegre.
Aunque sea un poquito.
Buscar algo bueno.
Una persona.
Una conversación.
Una risa.
Un momento.
Algo.
So, esto será mi recordatorio:
solo porque las nubes están grises no significa que el sol no sigue detrás.
Qué irónico todo lo que puede salir de una noche en la que supuestamente no tenía nada que decir.
