No sé cómo se siente la felicidad sin final

Conoci a alguien.

Y estoy segura de una cosa.

Él va a ser un amor que nunca había podido soñar para mí, porque nunca pensé que alguien como yo pudiera tener algo así.

O va a ser el dolor más grande por el que voy a pasar.

Y tener ese pensamiento metido en la cabeza me da un miedo que no sé cómo sacar.

Porque en solo semanas he sentido cosas que nunca había sentido.

Seguridad.
Comprensión.
Felicidad.

Tengo miedo.

Pero no de que esto no funcione.

Tengo miedo de que sí.

Sé qué hacer cuando me traicionan. Sé cómo se siente la decepción. Sé cómo sobrevivir cuando alguien me rompe el corazón.

Lo que no sé es cómo se siente la felicidad sin final.

¿Qué pasa si me enamoro otra vez?

Pero esta vez de alguien que me trate bien. De alguien que también se enamore de mí.

Ese es un amor que nunca he sentido.

Nunca he sentido que me quieran, me respeten y me traten de la misma manera en que yo quiero a alguien. Y, al final, eso siempre ha sido lo que más he querido de una pareja: sentir que lo que doy también vuelve a mí.

No tener que esforzar a alguien para que me trate bien.

No preguntarme constantemente si me están usando por mi belleza, por mi dinero o simplemente porque no quieren estar solos.

No tener que convencer a alguien de que valgo la pena.

Y ahora que quizás tengo eso enfrente de mí, tengo miedo.

Tengo miedo de que sea yo quien lo arruine.

De empujarlo porque algo dentro de mí sigue esperando que llegue el momento en que todo cambie.

De dejar que un pasado que ya no es mi presente termine decidiendo mi futuro.

Yo quiero ser yo con él.

Pero hay momentos en los que mis miedos me dominan. Y después me molesto conmigo misma por haberlos dejado ganar, como si reconocer que tengo miedo significara que todavía no he sanado suficiente.

Entonces me pregunto:

¿Estos nuevos miedos son parte de esta nueva versión de mí?

¿O simplemente tengo miedos nuevos porque, por primera vez, estoy frente a algo real?

Porque quizás ese es el problema.

Estoy acostumbrada a sobrevivir fantasías de amor unilateral.

Pero no tengo idea de cómo se supone que se vive un amor cuando, por fin, alguien te quiere de vuelta.