Él. No sé qué hacer con este ser.
Él viene y va como si fuera el viento, y yo… yo sigo tratando de agarrarlo.
Pero solo termino siendo arrastrada por él.
Esta vez vino diferente. Usualmente llega por una noche o dos — como una brisita que apenas te rosa, te deja en calor y se olvida en una semana. Pero ahora no. Esta vez, la brisa se convirtió en tormenta. Y yo no sé qué quedará cuando pase: ¿un arcoíris o escombros?
Me enamoré de él hace muchos años. Y si soy honesta conmigo misma, cada vez que lo veo, siento que nunca dejé de estar enamorada. Me falló, sí, y hasta me lo esperaba. Nos alejamos y, sinceramente, pensé que nunca lo volvería a ver. Hasta que lo vi. Y algo que creí muerto revivió más rápido que un parpadeo.
Siempre me repetí que esto era pasajero, efímero, porque no sabía cómo podía volver a ser algo real… cuando ya había dolido tan profundamente. Y me niego a sentir ese dolor otra vez.
Seguimos muriendo y reviviendo por años. Ambos amamos a otras personas. Ambos tuvimos vidas completamente separadas. Pero cuando todo se calma… ahí está él. Siempre. Sin falta. Para crear caos. Caos en mi cabeza… y en mi pecho.
Y me pregunto: ¿Algún día esto se va a acabar?
¿O esta es nuestra historia para siempre?
Cada vez que lo veo, es como si el tiempo no hubiera pasado. Como si nunca hubiésemos vivido otras vidas. Como si simplemente le hubiese dado pause a nuestra película.
Pero… ¿cuándo se supone que le dé play de nuevo para saber cómo acaba?
¿Y si no quiero ver el final?
¿Y si lo que más me asusta… es que sí haya un final?
No me entiendo.
No puedo estar con él porque no confío.
Pero tampoco sé cómo dejarlo ir…
porque lo sigo amando.
¿Amando?
¿De verdad?
¿Quién carajo ama a alguien que ya no existe?
A alguien que ni conoces.
¿Entonces por qué siento esto?
¿Por qué?
Quisiera ver el futuro, solo para saber si esto es un error o no. Porque la verdad que no he dicho es que:
Volvió. Otra vez.
Y volvió de una manera nueva.
Una que no me esperé.
Me puso sobre la mesa dos opciones:
cortar o intentar.
Las dos cosas para las que no tengo fuerzas.
¿Cómo se supone que escoja algo… si no quiero ninguna?
Pero quedarnos en este loop tampoco es opción. Eso lo sé. Estamos en un patrón que no es sano. Y este patrón me impide realmente seguir adelante con mi vida amorosa. Lo que más me jode de esta propuesta es que no sé cuán honesta es.
No sé si él cambió. No sé si está diciendo la verdad. Y eso me encojona.
¿Cómo uno sabe si alguien cambió de verdad…
cuando ni siquiera sabes si te está mintiendo?
Yo lo intentaría. Pero ya me falló. Y últimamente, cada experiencia con el sexo opuesto ha sido un fucking desastre.
No sé cuánto más puedo aguantar… y seguir reaccionando con gracia.
Lo único que sé con certeza es esto:
él es… el amor de mi vida o la lección que nunca aprendí.
